Si alguna vez te has sorprendido pensando “no tengo tiempo para hacer ganchillo”, te entiendo perfectamente. Yo misma he pasado semanas sin tocar la aguja, y no por falta de ganas, sino porque sentía que no tenía tiempo. Lo dejaba siempre para lo último, creyendo que solo valía si podía dedicarle horas seguidas, y al final… nada.
Hoy quiero contarte cómo cambié esa perspectiva, cómo logro incluir el ganchillo en mi vida sin sentir culpa ni presión, y cómo tú también puedes hacerlo.
Descubriendo los tipos de ganchillera según el tiempo.
Hace un tiempo me di cuenta de que no todas las ganchilleras tenemos la misma relación con el tiempo. Hay tres tipos, según cómo organizamos nuestras horas:
- La ganchillera maxi: la que puede dedicar largas tardes o incluso días enteros a tejer.
- La ganchillera exprés: la que saca unos minutos aquí y allá, pero no necesita horas seguidas para disfrutar.
- La ganchillera flexi: la que combina ambos mundos, según el día y la energía.
Yo siempre me he considerado flexi: hay días en los que me pierdo toda la tarde entre ovillos y patrones, y otros en los que aprovecho la hora de espera mientras el peque está en clase de música para sacar mi bolsa de ganchillo y disfrutar de un ratito para mí.
Pero lo que me pasó últimamente es que me convertí en una ganchillera exprés… sin querer.
El error de esperar al “momento perfecto” para hacer ganchillo.
Te confieso algo: llevaba semanas sin hacer ganchillo (por hobby). ¡Yo! ¿Cómo era eso posible? Porque había caído en la trampa de pensar que solo valía si podía dedicarle un rato largo de tiempo. Que si eran solo 15 minutos, para qué molestarme. Que necesitaba una tarde entera para que mereciera la pena.
Y ese pensamiento nos bloquea más de lo que creemos. Nos hace posponer lo que nos gusta, nos llena de culpa y, al final, nos impide disfrutar de algo que debería relajarnos y darnos energía.
Si tú también sientes que no tienes tiempo, quiero que recuerdes algo: el ganchillo no es una obligación, es un regalo para ti. Es un momento para respirar, para conectar contigo misma, para recuperar calma y claridad.
Cómo cambiar la perspectiva y priorizar lo que importa.
La solución no está en buscar más tiempo, sino en cambiar cómo lo vemos. Yo aprendí a priorizar de otra manera y ahora aprovecho cualquier momento disponible:
- Mientras el peque está en clase de música o tenis (con un audiolibro o podcast de fondo).
- Trayectos cortos en coche cuando voy de copiloto.
- 15 minutos después de comer, junto con un trozo de chocolate (mi momento favorito).
Y cuando tengo una tarde entera (que es muy raro, todo sea dicho), ¡me sumerjo completamente! Ha sido sobre todo empezar a aprovechar pequeños ratos lo que me ha permitido volver a ganchillear de manera regular y, lo más importante, sin sentir presión.
Por qué vale la pena tejer aunque sean pocos minutos.
Al principio puede parecer que 10, 15 o 20 minutos no hacen gran cosa. Pero te aseguro que sí. Cada punto que haces es un pequeño paso hacia tu proyecto, hacia tu bienestar y hacia ese momento de calma que tanto necesitas.
Piensa una cosa: si tejes 20 minutos cada día, esto son más de 2 horas y media a la semana. ¿Te imaginas cómo avanzarían tus proyectos si hicieses esto cada día?
Hacer ganchillo me ha enseñado a ser más paciente, a organizar mejor mi tiempo y, curiosamente, a tener más tiempo libre. Porque dedicar unos minutos a algo que disfruto me da más claridad para mis otras tareas. Y eso se traduce en más energía, más foco y menos estrés. ¿Y quién no quiere esto?
Mis claves para ser una ganchillera feliz aunque tengas poco tiempo.
Desde que cambié mi manera de hacer ganchillo, ahora no solo termino mis proyectos, sino que disfruto mucho más del proceso. Si quieres descubrir mis secretos y realmente volver a disfrutar del ganchillo y terminar tus proyectos sin sentir que te falta tiempo, te invito a mi clase en directo el 15 de marzo. Allí te contaré paso a paso cómo:
- Organizar tu tiempo aunque tengas mil cosas.
- Terminar los proyectos que siempre dejas a medias.
- Transformar el ganchillo en un momento de calma que te beneficie en tu día a día.
Yo lo he conseguido, ¡y quiero ayudarte a ti también!

LAS 10 CLAVES PARA TERMINAR TUS PROYECTOS DE GANCHILLO
clase online gratuita
Si estás cansada de dejar proyectos a medias, ¡es hora de que descubras cómo remediarlo! Después de 15 años dedicada al ganchillo profesionalmente, te cuento todos mis trucos.
Recuerda: hacer ganchillo no es una obligación ni un lujo, es un regalo que te haces a ti misma. No importa si tienes solo 15 minutos o toda una tarde; cada punto que das te acerca a tu proyecto y, sobre todo, a tu bienestar.
Dicho esto, te espero el 15 de marzo. ¡Reserva tu plaza gratis aquí!
Un beso lanero,
Marta
4 respuestas
Hola!!
Por las tardes trabajo en la empresa de mi marido. En la planta de arriba que nadie me controla ni me molesta y cuando tengo un rato de agobio cojo mi labor y me pongo a tejer que me calma el estrés y la cabeza y sigo trabajando, así todos los días, bueno unos más que otros, jeje
Hola: yo estoy jubilada; siempre ha sido mi pasión tejer o hacer manualidades diversas; si. Embargo llevo casi un año; que la apatía me agobia; no importa que ue tan pequeño o grande sea el proyecto; dejo a medias los trabajos hermosos trato de no comenzar otro pero la verdad , no sé qué me pasa. Debería disfrutar y retomar lo que tanto me gusta . Gracias por leernos.
Por la noche de 11 a 12 antes de dormir es mi momento … aunque seguiría más horas, y tengo que controlar…
pero vamos que me encantaría tener más tiempo por ahora es así . Muchas gracias