¿Ves un patrón de ganchillo y te enamoras al instante, pero algo pasa que, cuando empiezas a tejerlo… tu proyecto se queda a medias? Te cuento los 3 errores que hacen que tus proyectos de ganchillo se queden a medias que seguramente estás cometiendo ¡y cómo evitarlos!
1. Elegir el proyecto porque te has enamorado en Pinterest (o cualquier otra red social)
Cuando haces scroll en redes sociales, ya sea Pinterest, Instagram o el grupo de amigas tejedoras donde os pasáis pantallazos, ves cosas preciosas. Sí, sí, PRECIOSAS. Tanto, que te las guardas (y alimentas una carpeta que nunca vuelves a abrir) o, aún peor, te da un flechazo tan grande, que te pones a tejerlo en ese mismo momento con los ovillos que tienes en casa.
¿El problema? Que la muestra no te termina de cuadrar, que al tejerlo ves que el patrón tiene lagunas, que aunque está perfecto no encaja con tu momento de vida ahora mismo… o que, simplemente, se te cruza otro patrón en una imagen de Pinterest o un vídeo de Instagram y te vuelves a enamorar. Así que abandonas este proyecto que acabas de empezar y… ¡siguiente!
2. Esperar a tener tiempo libre para hacer ganchillo
Da igual que seas mamá 5 hijos o de 2 gatos, que seas trabajadora por cuenta ajena/autónoma/en casa, que cuides a alguien mayor o que solo dependan de ti tus plantas… La realidad del mundo acelerado en el que vivimos es que el tiempo libre no existe. Y eso te está afectando, incluso aunque no lo veas.
Si esperas a que el tiempo libre aparece mágicamente, spoiler: ¡no vas a tejer nunca! Y es que el crochet tien un millón de beneficios (de esto te hablo en otros posts del blog), pero si no te guardas 15 minutos para ti y tu aguja, ¡los beneficios no pasan solos!
Una buena idea es agendar tu rato de ganchillo como si fuera otra tarea del día u otra cita. Por ejemplo, podrías agendarlo así:
- Todos los días después de comer.
- Los dos días que llevas al peque a las extraescolares y lo esperas tomando un café y el resto de días mientras hacen los deberes.
- Todas las tardes antes de ponerte a hacer la cena.
- Cada noche en la cama antes de dormir.
- Todas las mañanas mientras desayunas…
¡Hay mil circunstancias y posibilidades! Encuentra tu ratito y bloquéatelo para ti.
3. Pensar que tu problema es falta de constancia
Si ya has solucionado el error número 2 pero te sigue pasando que no terminas tus proyectos, puedes pensar que tu problema es falta de constancia, que el ganchillo no es lo tuyo o que, simplemente, no eres capaz.
No lo es.
Lo que sí te ocurre es que necesitas unas claves base para entender cómo funciona tu cerebro cuando haces ganchillo y aplicarlas para disfrutar al máximo a la vez que te beneficias del tejido.
Por eso, te invito a mi próximo evento online, completamente gratuito, para ayudarte a sacarle todo el provecho al crochet:

Tu cerebro cuando haces ganchillo:
7 claves para terminar tus proyectos
¿Sabes lo que ocurre en tu cerebro cuando coges una aguja de ganchillo? Asiste totalmente gratis a mi evento online del 8 de noviembre y disfruta, por fin, de ver tus creaciones terminadas.
En un mundo que va demasiado rápido, el ganchillo se ha convertido en un respiro para frenar y disfrutar del presente. Y un proyecto que has terminado refleja tiempo que has dedicado a ti misma.
No es casualidad que cada vez más mujeres se enganchen a tejer, a hacer crochet: buscamos proyectos que podamos acabar, disfrutar y sentirnos orgullosas, conectando con nosotras mismas y con la creatividad que llevamos dentro.
¡Me encantará que vengas a este evento gratuito, donde vamos a ver cómo sacarle todo el beneficio a tu ratito de ganchillo!
Pincha aquí para apuntarte. ❤️
Marta


