Terminas una prenda, rematas las hebras, la miras con orgullo… y piensas: «¡Ya está!». Pero todavía queda un último paso capaz de transformar por completo cualquier proyecto de ganchillo o punto: el bloqueo.
Sí, lo sé. Puede dar un poco de pereza. A veces parece un proceso largo o incluso un poco complicado, pero la realidad es que unos minutos de bloqueo pueden marcar una diferencia enorme en el resultado final.
¿Qué es el bloqueo en ganchillo?
La palabra bloqueo proviene del término inglés blocking, que significa estirar y fijar el tejido para darle la forma deseada.
Mediante la humedad, el vapor o el agua, conseguimos que las fibras se relajen y que la pieza adopte su forma definitiva. Es el último paso para que una labor luzca realmente terminada.
¿Para qué sirve bloquear una labor?
El bloqueo tiene muchísimas ventajas y, una vez lo pruebas, cuesta volver atrás.
Gracias al bloqueo conseguirás:
- Dar forma a la pieza.
- Igualar la tensión de los puntos.
- Relajar las fibras.
- Conseguir una caída más bonita.
- Definir mejor los dibujos y calados.
- Evitar que los bordes se retuerzan.
- Obtener un acabado mucho más profesional.
En muchas ocasiones, el bloqueo es ese pequeño detalle que hace que tu proyecto pase de ser bonito a ¡captar todas las miradas!
¿Cuándo se debe bloquear la pieza?
Puedes hacerlo antes o después de unir las piezas, dependiendo del proyecto que estés tejiendo. Sin embargo, en la mayoría de los casos recomiendo bloquear antes de coser o unir porque:
- Las piezas quedan más igualadas.
- Es más fácil comprobar las medidas finales.
- Las uniones resultan más sencillas.
- No corres el riesgo de que las costuras te impidan bloquear.
- Puedes corregir pequeñas diferencias de tamaño.
Tipos de bloqueo
Existen varios métodos para bloquear una labor. El mejor dependerá del tipo de fibra y del resultado que quieras conseguir, pues no todas las fibras reaccionan igual al bloqueo.
La lana, el algodón, la alpaca, el bambú o las fibras sintéticas tienen comportamientos distintos frente a la humedad y al calor, por lo que siempre recomendamos revisar la etiqueta del ovillo antes de empezar.
Si tienes dudas, haz una pequeña muestra y prueba primero cómo responde el material, antes de someter la pieza completa a este proceso.
1. Bloqueo con agua
Este método funciona especialmente bien con fibras animales como la lana merino o la alpaca.
Consiste en sumergir en agua completamente la pieza, eliminar el exceso todo lo posible y darle forma mientras se seca.
Es una opción fantástica para abrir calados, relajar puntos y moldear la labor en profundidad.
2. Bloqueo con vapor
El vapor es uno de nuestros métodos favoritos por lo rápido y práctico que resulta.
Es ideal para fibras vegetales, como el algodón o el bambú, acrílicos y algunas fibras sintéticas.
Solo necesitas colocar la pieza en la posición deseada y aplicar vapor sin tocar directamente el tejido.
Importante: Cuidado con las manos, porque el vapor quema.
2. Bloqueo con spray
Es el método más suave.
Consiste en pulverizar agua sobre la pieza una vez colocada en la superficie de bloqueo.
Te lo recomiendo especialmente para:
- Prendas delicadas.
- Tejidos ligeros.
- Accesorios finos.
- Piezas que no necesitan absorber demasiada humedad.
Materiales para bloquear una pieza de ganchillo
No hace falta tener un gran equipo para empezar. Algunos de los materiales que puedes necesitar son estos:
- Una superficie acolchada o alfombra de bloqueo.
- Alfileres o bloqueadores.
- Una cinta métrica.
- Un pulverizador con agua, para el bloqueo con spray.
- Un barreño o recipiente grande, para el bloqueo con agua.
- Una plancha de vapor, para el bloqueo con vapor.
- Una toalla gruesa para eliminar el exceso de humedad.
Y si no tienes materiales específicos, no te preocupes: muchas veces una esterilla, una toalla o unos alfileres de costura pueden hacer perfectamente el trabajo.
Consejos para conseguir un buen bloqueo
- Lee siempre la etiqueta del ovillo.
- Haz una muestra si no conoces la fibra.
- Seca las piezas en horizontal.
- Evita el sol directo.
- Espera a que la labor esté completamente seca antes de retirar los alfileres.
- Ten especial cuidado con hilos metálicos o fantasía, ya que pueden variar su comportamiento ante el bloqueo.
Bloquear: ¿Sí o no?
Mi respuesta es bastante clara: sí, especialmente cuando se trata de prendas o accesorios de vestir.
Siempre digo que: “Una prenda bloqueada es una prenda feliz”.
Jerséis, chales, tops, chaquetas o pañuelos suelen ganar muchísimo después del bloqueo: mejor caída, puntos más bonitos y un acabado mucho más cuidado.
¿Cuándo no lo haría? En piezas que necesitan mantener cierta rigidez, como algunos cestos, bolsos o alfombras. Aunque incluso en estos casos, dependiendo del material, un pequeño bloqueo puede ayudar a dar forma y mejorar el resultado.
Al final, todo depende del acabado que te guste y del comportamiento de la fibra que estés utilizando.
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Feliz ganchilleo,
Marta



2 respuestas
Muchas gracias porcompartir, no sabía tantas formas de e bloqueo, yo lo hacía en seco y la verdad no me quedaba tan mal.
Gracias por todos, sois estupendas!!!
Gracias querida! Verdad que si queda más prolijo. Aprecio tus conocimientos. Abrazos desde el alma.