Yo quiero ser una ganchillera feliz. Bueno, es que, a mí, hacer ganchillo me hace feliz, muy que muy feliz. Ahora, no te voy a mentir. Ha habido muchos momentos de mi vida en los que no me ha hecho tan feliz como yo quería. Y eso me frustraba x2, porque 1) no estaba sintiendo esa felicidad y 2) me sentía mal por no sentirla, ¿me explico?
Seguro que me comprendes, seguro que alguna vez lo has notado: piensas en ponerte a hacer ganchillo y te da pereza… incluso un poco de agobio porque tienes que retomar el jersey que estabas haciendo, no te acuerdas por la fila que ibas, tienes que repasar cómo se hacía el punto y encima, hace mucha calor para tejer con ese ovillo de invierno. Hace meses que lo habías empezado, y ahora…
No sigo, porque estoy segura de que ya has más que visualizado lo que te estoy contando. ¡Y es que esto nos ha pasado a todas las ganchilleras! No eres la única, por suerte. 😅
Y hoy te sonríe esta suerte, porque te voy a invitar a mi clase online gratuita donde vamos a ponerle remedio a que te pase esto, ganchillera. Será el próximo domingo, 31 de mayo, a las 11 h (hora de Madrid) y en el lugar que tú quieras, ¡porque será un directo online! Solo tienes que guardarte una plaza pinchando aquí.

LAS 10 CLAVES PARA TERMINAR TUS PROYECTOS DE GANCHILLO
clase online gratuita
Si estás cansada de dejar proyectos a medias, ¡es hora de que descubras cómo remediarlo! Después de 14 años dedicada al ganchillo, te cuento todos mis trucos.
Y, como aperitivo de las 10 claves que te voy a contar el domingo, te adelanto una:
Mi ritual para hacer (más y mejor) ganchillo
Siempre digo que té con lana es el combo perfecto. Para mí, una infusión de jengibre, un matcha de vainilla o un chai latte mientras hago ganchillo es el momento Bluü perfecto. Pero claro, viene el verano, hace calor… y el ritual de prepararme la leche humeante ya no pega nada. ¡Te cuento mi ritual para crear un momento perfecto para tejer!
- Ambiente: Si es de día, empiezo bajando un poquito la persiana, para crear una luz agradable para ver que no deslumbre. Si es por la tarde, enciendo una luz cálida.
- Olor: Enciendo una vela de olor, para ver la llama bailar y oler algo dulce (como la naranja con canela) o algo fresco (como la manzana verde).
- Sonido: Según el día, me pongo una lista de canciones de Buen humor o de Relax y calma.
- Bebida: Creado el ambiente, me preparo algo rico de beber ¡y fresquito! Adoro los zumos de frutas y el agua con gas con mucho hielo y una rojada con limón y hojas de menta, que se prepara en un minuto.
- Picoteo: Mi perdición es una onza de chocolate negro en cualquier momento del año, pero en verano, unas cerezas o fruta de hueso cortada en trozos son deliciosos. ¡A veces les añado un poquito de crema de cacahuete por encima! Si me apetece algo salado, un poquito de queso siempre es ligero y saciante.
- Tejido: Con la bebida y la fruta en la mesita de al lado, la música sonando y el ambiente perfecto, es mi momento de tejer. Saco el proyecto que estoy tejiendo, reviso si dejé una nota ayer (con el minuto del vídeo por donde voy o directamente abro el ebook del patrón), localizo el marcador que dejé en el último punto que hice y sigo tejiendo la fila que me toca.
Como extra te diré que esto último lo puedo hacer así de fácil por dos cosas: porque mi hábito es hacer ganchillo (casi) todos los días y, por tanto, es fácil recordar qué estoy haciendo en el proyecto, y porque escojo con mucha atención el tipo de proyecto que voy a tejer, según mi nivel de energía y el tipo de ganchillera que soy en esa temporada de mi vida. En el evento “Las 10 claves para terminar tus proyectos de ganchillo” también te contaré esto. ¡Recuerda apuntarte aquí!
Este ritual, que tardo unos 5 minutos en preparar, me hace disfrutar muy mucho de mi ratito de ganchillo. A veces ese ratito son 15 minutos antes de dormir, a veces son 30 minutos en una sala de espera (donde no enciendo una vela, pero sí que me pongo música, saco mi termo y mis frutos secos y tejo hasta que me llamen).
Lo importante, al final, es crear un ritual para ser una ganchillera feliz, a tu manera, con tus gustos, que te llene.
Y tú, ¿tienes un ritual que te haga ser una ganchillera feliz? ¡Te leo en comentarios!
Feliz ganchilleo,
Marta



Un comentario
Pero qué maja eres y como me sacan la sonrisa cuando te leo! Gracias!!